A lo largo de su historia, la Selección Argentina no solo se midió ante las grandes potencias del fútbol, sino que también protagonizó encuentros tan curiosos como poco recordados. Lejos del actual rigor del calendario internacional y del ranking FIFA, hubo épocas en las que la Albiceleste enfrentó rivales inesperados, desde selecciones de bajo nivel hasta clubes y combinados regionales.
El debate sobre cuál fue el rival más débil que enfrentó el equipo nacional es, en gran parte, subjetivo. Para algunos, los números actuales marcan la pauta y apuntan a selecciones como Mauritania, Zambia o incluso antecedentes como Singapur, Hong Kong o Estonia. Para otros, la historia guarda capítulos mucho más llamativos.
Uno de ellos remite a la previa del Mundial de México 1986, cuando el equipo dirigido por Carlos Bilardo atravesaba un momento de fuertes cuestionamientos. En ese contexto, el entrenador optó por disputar amistosos poco convencionales, incluyendo partidos frente a equipos de clubes, algo impensado en la actualidad.
Entre esos encuentros aparece un empate sin goles ante Junior de Barranquilla y versiones —nunca del todo confirmadas— de un cruce frente a un equipo del ascenso italiano. Sin embargo, hay un partido que sí quedó registrado y que resume esa etapa tan particular.
En mayo de 1989, ya como campeón del mundo, Argentina se preparaba para el Mundial de Italia 1990 y tenía previsto enfrentar a la selección local. Pero ante la negativa de los clubes italianos de ceder a sus figuras, el rival terminó siendo Ternana Calcio, un equipo que militaba en la cuarta categoría del fútbol italiano.
Lo que siguió fue una escena difícil de imaginar en el fútbol moderno: Diego Maradona compartiendo cancha con sus hermanos, en un partido disputado ante miles de espectadores que se acercaron más por el espectáculo que por la competencia.
El resultado fue un contundente 7-2, en un encuentro que quedó más como una anécdota que como una referencia deportiva. Pero el dato no deja de ser revelador: hubo un tiempo en el que la Selección Argentina, incluso siendo campeona del mundo, enfrentaba rivales muy lejos del nivel que hoy se exige en el fútbol internacional.
Estos episodios, entre lo histórico y lo curioso, reflejan cómo ha evolucionado el fútbol y la planificación de las selecciones, dejando atrás una era donde lo insólito también formaba parte del camino.
