Un ciudadano chileno fue expulsado del país tras ser imputado por una serie de robos cometidos con inhibidores de señal en Puerto Madryn. La medida fue ejecutada por la Dirección Nacional de Migraciones, en coordinación con la Justicia local.
Se trata de Cristóbal Andrés Molina Martínez, quien estaba acusado de participar en un hurto agravado ocurrido a comienzos de este año. La expulsión se concretó tras las actuaciones administrativas y judiciales correspondientes impulsadas por el Ministerio Público Fiscal del Chubut.
El hecho investigado
La causa se originó el 18 de enero de 2026, cuando tres personas fueron detenidas luego de una persecución policial tras sustraer dinero y pertenencias del interior de una camioneta.
Para cometer el delito, los implicados utilizaron un inhibidor de cierre centralizado, un dispositivo que bloquea la señal del control remoto del vehículo y evita que se active el sistema de cierre, permitiendo abrirlo sin forzar puertas ni provocar daños visibles.
La fiscal Silviana Salazar, a cargo de la investigación, imputó el delito de hurto agravado por el uso de instrumento semejante a llave, figura prevista en el Código Penal de la Nación Argentina (artículo 163 inciso 3°), que contempla penas más severas para este tipo de modalidad.
Prohibición de reingreso
La expulsión administrativa también implica la prohibición de ingreso al país, conforme a la normativa migratoria vigente para ciudadanos extranjeros con antecedentes o procesos judiciales abiertos en territorio argentino.
La causa continúa
En cuanto a los otros involucrados en el hecho, se informó que Exequiel Jesús Benjamín González Saravia permanece detenido, mientras que otro imputado extranjero continúa alojado en la Alcaidía local a la espera del avance del proceso penal.
Las autoridades judiciales siguen investigando la causa para determinar responsabilidades definitivas en los robos denunciados bajo esta modalidad tecnológica en la región.
